JULIO PANTOJA

 

Nació el 24 de mayo de 1964 en el caserío Monasterio, ubicado entre Santa Rita de Manapire y Las Mercedes del Llano. Desde muy corta edad cantaba en la escuela y en los bailes que se organizaban en la comunidad. Sus tíos, músicos y compositores, lo iniciaron tanto en la ejecución de instrumentos musicales como en el canto. Completó su formación en Caracas -ciudad en la que vivió desde 1984 hasta 1988- con el maestro Romero Bellorquín. Para aquel tiempo, se ganaba el sustento como cantante de planta de una cervecería llamada La Apureña.

 

En 1985 ganó el primer lugar en la categoría de voz recia en el festival La Garza Blanca, que se efectuó en Carrizales; también graba su primer disco de cuarenta y cinco revoluciones en el cual destaca la canción Yo quiero ser jardinero -música y letra de su tío Freddy Pantoja-.

 

Al año siguiente graba su primer disco de larga duración titulado Lamento Llanero, que incluye doce temas -con letra y música de Freddy Pantoja, Tirso Silva y Cheo Hernández Prisco-.

 

Desde 1988 hasta 1990 se estableció en Cojedes; viajó a Colombia para participar en el festival Araucano de Oro de la Frontera y obtuvo el primer premio en voz recia; al año siguiente en la misma categoría logra el Cimarrón de Oro.

 

Para el año 1991 triunfa en dieciocho festivales de la canción en territorio colombiano. Su producción discográfica incluye además los discos compactos: Camarita ¿qué le pasa?, Yo tengo el alma llanera, Llanero que canta y silba y Yo soy uno más del pueblo. Actualmente vive en Las Mercedes del Llano, Estado Guárico – Venezuela.

 

 

Cuando Julio Pantoja pega un tañío, en la hermana república les aseguro que aquí en Casanare retumba su leco. El estilo musical de éste guariqueño es único en el horizonte llanero, donde sus melodías van preñadas de puro olor a sabana, a mastranto, corral, soga y paradero. Con el Canto de Pantoja se identifica el becerrero del hato, el criollito que le madruga a la dura jornada del ordeño, el caporal y cabrestero cuando hay trabajo de llano en los hatos.

 

La canción “llanero que canta y silba” se quedó en el colectivo de gran parte de los llaneros, que se identifican con ella y Pantoja efectivamente hace una narrativa de las vivencias y el transcurrir típico de nuestros campesinos.