JAIME CARDENAS HURTADO

Un ejemplo de superación

 

Bogotano, nació el 26 de marzo de 1964. Desde muy niño dejó ver sus inclinaciones como cantante. A la edad de 12 años descubrió su gusto por la música llanera, género al que se dedicó y en el cual se reconoce como una de las mejores voces del género pasaje en Colombia. Un desgraciado disparo en su sien izquierda que atravesó el hemisferio izquierdo de su cerebro, truncó sus sueños. Pero su lucha incansable, sus ganas de superación y el apoyo de los suyos han hecho que actualmente siga haciendo lo que más le gusta, cantar. La madre de su esposa es oriunda de Fosca.


Cantando música llanera, obtuvo premios como “La lira de Oro” de Sayco y el “Monserrate de Oro” del Festival de la Canción Bogotana donde obtuvo el primer puesto en 1984 con la canción “Déjame Nacer” compuesta por su compañero y amigo David Montero Robayo, concurso en el cual también repetirían el siguiente año obteniendo el primer puesto con la canción “Oye mujer” del mismo compositor. Ambas canciones hacen parte del primer trabajo discográfico “Déjame Nacer” grabado en 1985.

Después de este primer trabajo empezaría a ser conocido en el medio artístico llanero de Colombia y por varios años fue vocalista de grupos conocidos y dirigidos por maestros como David Parales, Fernando Lizarazo, Rufo Sánchez, Abdul Farfán y Dario Robayo entre otros.

Obtuvo en 1989 el primer puesto en el Festival Nacional Universitario de la Canción que se llevó a cabo en Barranquilla y participó como voz pasaje masculina en numerosos festivales de Colombia y Venezuela alcanzando el primero puesto en el Festival Internacional de Música Llanera “El Silbón”, también en 1989. Para este año grabó su segundo trabajo musical “Mi llanerita” acompañado del maestro arpista Abdul Farfán del cual se destacaron sus temas “Mi llanerita” y “Ese cariño tuyo”.

Durante esta época fue también cantante reconocido en los espectáculos nocturnos de restaurantes de música llanera en Bogotá como los Centauros, Llanerada 57, El Morichal y Las Tres Llanuras, sitio muy popular en el que compartió escenario con figuras de Colombia y Venezuela como El Cholo Valderrama, Reynaldo Armas, de quién fue corista en sus presentaciones por varios años, Armando Martinez y Sexagésimo entre otros.

A la par de su actividad como cantante y para sacar provecho de su voz y su carisma, hizo los estudios que le permitirían obtener la licencia de locutor profesional para radio y televisión en 1990, carrera que también desarrolló en los principales escenarios donde se presentaba la música llanera. A la par inició sus estudios de comunicación social en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y en 1991 grabó su tercer trabajo musical titulado “Soy tu amigo de verdad” con temas como “Mi campechana” y “Continuación de déjame nacer”.

Pero esta carrera ascendente y sus sueños se vieron truncados cuando en febrero de 1992, recibió un disparo en su sien izquierda que atravesaría el hemisferio izquierdo de su cerebro, haciendo gran daño en sus capacidades de expresión y comprensión del lenguaje y dejando una discapacidad permanente que le inhabilitaría para ejercer sus profesiones. A la edad de tres años y medio Jaime había sufrido otro accidente cuando fue arrollado por un bus, sufriendo amputación de su pierna izquierda. Esto marcó desde niño su personalidad, formando su fortaleza para superar las adversidades lo que se derivaría en un carácter optimista, alegre y tenaz que serviría nuevamente de ayuda para superar este grave accidente.

Unos meses después, cuando apenas estaba recuperando su movilidad y con todas las ganas de volver a empezar, Jaime, recibiendo el apoyo de su familia y sus amigos y empezó un lento proceso de recuperación para volver a aprender a leer, hablar y escribir y por supuesto a cantar. Lo primero que aprendió a hacer fue a silbar, tomó un cuatro y empezó a recordar las melodías de aquellas canciones que permanecían en su memoria. Luego empezaría un proceso tenaz para reaprender las letras de las canciones..

El primer resultado milagroso de este esfuerzo se vio, cuando apenas unos meses después del accidente, ocupo el segundo lugar como voz pasaje en el Torneo del Joropo en la ciudad de Villavicencio en el año de 1993 cantando en ese entonces “Rosario”, la única canción que conformaba su repertorio. Esto le sirvió de motivación para continuar y fue así como empezó a pedir ayuda para transcribir nuevamente el repertorio de sus canciones favoritas y usarlas como principal herramienta en sus terapias de recuperación del lenguaje. Seguirían muchos años de recuperación en los cuales trató de mantener contacto con el medio y los folcloristas, algunos de los cuales le dieron la oportunidad de volver a los escenarios, demostrando que a pesar de sus dificultades para expresarse conserva su misma calidad de voz.

No es fácil para Jaime hablar, pero cantar es un don que Dios quiso que conservara y como un reto personal y para compartir su arte con el público se propuso sacar adelante en el 2009 otro nuevo trabajo musical titulado “Otra vez Jaime Cárdenas” en el cual graba nuevamente los éxitos de sus trabajos anteriores y otros temas inéditos. Un disco que conserva en todas sus interpretaciones el estilo romántico que lo caracteriza.

Jaime Cárdenas dedica este álbum especialmente a su hijo y agradece el apoyo desinteresado e incondicional de sus amigos de siempre, músicos de gran calidad, quienes lo han acompañado en su proceso de recuperaciòn y lo apoyaron para llevar a cabo este proyecto, principalmente su amigo de toda la vida y Compositor David Montero Robayo quien junto con Ricardo Zapata lo dirigieron y a Oliver Juliàn Croswaithe por su dedicaciòn y compromiso.

Participan en ese trabajo grandes músicos colombianos como Abdul Farfán, Dario Robayo, Ricardo Zapata, Hildo Ariel Aguirre, Félix Ramón Torres, Omar Fandiño, Juan Carlos Contreras, Libardo Rey y Abdul Dario Farfán. Las canciones en su mayoría compuestas por David Montero Robayo y bajo la producción de Julián Croswaithe.